Día 5. La sardinada
Lugar: Escola de la dona, Barcelona.
Fecha: un jueves cualquiera.
Cocineros: mi colega Jordi, Rafael (como cocinero okupa) y un servidor.
Hoy toca:
Dorada con pasas y almendras y Pastel de queso y jamón.
Ingredientes para cuatro personas:
Para el pastel...
400 g de jamón cocido en lonchas finas
9 lonchas de crema de queso gruyere
2 huevos
250 cc de leche
Sal, pimienta negra y nuez moscada
75 g de azúcar
unas gotas de limón
Para la dorada...
Una dorada de unos 1250 g
100 g de pasas sultanas
60 g de almendras crudas fileteadas
2 cebollas medianas
2 cucharadas de vinagre
100 cc de crema de leche
Aceite, sal y pimienta negra
Dos platos dos nos esperan hoy... sálvese quien pueda.
Como cada jueves, mi cansancio lucha con mis ganas de ir a clase. Hasta el momento ganan las segundas...Y la idea de que si no voy, el trabajo no me lo quita nadie ya que en cualquier caso acabaré cocinando la cena en casa (o haciendo una furtiva visita a algún restaurante de comida rápida, ejem, no he dicho nada).
Se presiente una clase caótica, por la cantidad de faena. Si Jordi mantiene su nivel de escapadas del que últimamente haca gala, tendremos problemas de tiempo. Y así fue... pero no adelantemos acontecimientos.
Llego tarde... entre mis vecinas y mis dos compañeros se encargan, siempre amables, de ponerme al día.
Por el momento se ha procedido al lavado de la dorada, sin ningún misterio. Se le cortan las aletas y, esta es la parte gore, se le sacan las tripas que queden. Se pone debajo del chorro de agua y se va quitando la porquería. Se seca con papel absorbente. Un puñado de sal y pimienta negra por encima y se mete al horno 15 minutos a 190º.
Me hacen ir a verla con sus comentarios sobre la presunta. Una hermosa dorada. ¿De dónde salió esta preciosidad? Pues de la misma Boquería, nos comenta Fina, aunque nos advierte que es de piscifactoría.
Jordi y yo comentamos satisfechos lo cuidados que ponen en la obtención de ingredientes para el curso. Es mucho más de lo que esperábamos al comenzar.

Por otro lado veo que ya están en remojo las pasas. 30 minutos estarán ahí, hasta quedar como ídem.
En ese momento, Teresa me tienta con uno de sus pasteles del curso de pastelería al que acude antes que a este. Algún día os hablaré de Teresa y sus pasteles y de cómo nos cuida a todos. De momento el tiempo me impide saborearlo (más tarde cayó).
El sofrito de la cebolla, como siempre, empezando en frío y cuando están transparentes, se añaden las dos cucharadas de vinagre. Con esto le daremos el toque agridulce. Dejamos que se evapore el mismo y lo retiramos del fuego.
Sacamos la batidora y se tritura la cebolla junto con una taza de crema de leche. ¡Ey! ¡Ese es Jordi! Prometo que lo había perdido de vista hasta este momento. ¿Dónde estaría? Vete tú a saber. Pueeees... ¡a trabajar! Que triture él.
A estas alturas compruebo que Rafael lleva colgando algo más que el mandil. Y no me refiero a sus bolitas sino a... ¡La cámara de fotos! Se ha sofisticado de tal manera que ya no le es necesario correr a por ella cuando suena un "¡FOTOOOOOOOO!" en algún lugar de la sala. Y puedo aseguraros que ese, ya casi grito de guerra, está creciendo exponencialmente conforme pasan las clases. El problema es que Rafael cuando lo oye, pierde el sentido, deja todo lo que esté haciendo, sea lo que sea y sale corriendo para hacerla.
Sacamos la dorada del horno y la maquillamos con la salsa. ¡Momentazo! ¡Qué bonica queda! Los flashes echan humo, ¿o es la dorada? En cualquier caso, la regamos bien regada con la salsa hasta que quede cubierta.
Jordi ha escurrido mientras las pasas, las cuales echamos por encima intentando mantener la ecuanimidad en el reparto. También añadimos las almendras. Rafael critica mi orientación espacial a la hora de repartirlas e intenta solventarlo a mano: recolocando por aquí, agrupando por allá, consigue un acabado más regular.
Cubrimos la dorada con papel aluminio y la llevamos al horno 10 minutos a 190º. ¿Quién se encarga de ello? Efectivamente, vuelve a aparecer Jordi en escena.
Como comenta Juani de él y Mª Ángeles, se pasan la clase trasteando, foto por aquí, foto por allá, ahora me muevo por esta zona, ahora charlo con aquel grupo, pero no se cómo, tienen la rara habilidad de aparecer en el momento clave de la foto importante. Con el plato preparado o casi, siempre están ahí. Serían buenos políticos.**Idea 1: todo el proceso es válido también si hubiéramos elegido besugo en vez de dorada.
Y... ¡voilà! Acabada. Sencillo y rápido.
Y del pastel, ¿Qué os voy a contar? Pensad que todo se entremezcló. Que hubo momentos de auténtico caos. Los dos platos fueron preparados casi en paralelo ¡Si esto es mantequilla estoy con el pastel! Para facilitar la comprensión de la receta y no quedar un poco como estábamos todos el jueves, que no sabíamos por donde nos andábamos, he separado los procesos, pero la realización de los dos platos fue prácticamente a la vez.
Rafael unta un molde de cake con mantequilla, cosa que agradezco porque hay pocas cosas que me den más repelús que tener las manos embadurnadas de cualquier sustancia pringosa. Algún día alguien tendría que sacar un libro de cocina algo así como "Cien platos preparados sin pringarse las manos o cocina para finos", o algo por el estilo.El jamón hay que colocarlo de tal manera que cubra el fondo pero a la vez que quede el suficiente para que al cerrar el pastel por arriba cubra también esa parte. Jordi sólo deja un par de centímetros por arriba, pero Rafael, quizá picado por el tamaño de sus bolas, deja las lonchas con el tamaño adecuado. Una loncha en cada uno de los extremos y una a cada lado por los laterales.

Bañamos los trozos de pan en la salsa y al sacarlos escurrimos los mismo entre las manos para expulsar la sobrante y los vamos colocando en el molde. Pero...¡Problema! No encaja. Comenzamos a meterlo a presión, cuando Fina nos insta a que cortemos lo sobrante. ¡Qué burros somos! El problema es que esa solución acaba con nuestra mesa llena de tiritas sobrantes, de todos los tamaños, a las que Jordi se encarga de darles uso a modo de orejas para posar en las fotos.

Cerramos el pastel con las lonchas de jamón iniciales y lo metemos todo al horno a 180º durante 25 minutos.
Demostración del volcado del pastel en una bandeja a cargo de Fina, que es respaldada con gritos de ¡Foto, foto foto!
Cuando llega el turno a la nuestra, doy un paso al frente. Será porque siempre he querido dar la vuelta a la tortilla, aunque esta vez me quede en dar la vuelta al pastel. Como en todos los momentos difíciles, cuando alguien se lanza decidido, nadie protesta y dejan hacer. Alguno hasta pensaría que sabía lo que hacía. Craso error. Aunque me tiembla algo el pulso, la vuelta es un éxito y salvo un par de trozos de piña saltarines que salen disparados, todo queda en perfecto estado. No hay declaración de zona catastrófica.
De repente un humo y un olor peculiar que invade todo. Fina he echado el azúcar por encima de la piña y lo está quemando con una pala de quemar. Se oyen voces de todos los colores. ¡Aquelarre! grita alguien. "Verás qué olor nos va a quedar en la ropa" comenta alguien más práctico al fondo. Pero ese olor... Me gustaría poder describirlo para que llegaseis a experimentar lo que yo en ese momento. Ese olor a azúcar quemado que lo impregnaba todo. Me llegó hasta muy adentro y me hizo ser consciente de dónde y qué estábamos haciendo.
En una clase como ésta se involucran muchos sentidos. Todo lo que vamos preparando entra por los ojos. El gusto, el fin último de todo lo que hacemos. El tacto, con todas las sustancias con las que trabajamos. Pero , el olor. ¡Deu meu! ¡Qué maravilla! Y sé que los que estabais ahí pensaréis, que exagero o que no era del todo agradable, pero a mi me transportó y me hizo sentir del todo dónde estaba. Sólo hay que dejarse llevar y abrir los sentidos al máximo. Y disfrutar.



Y llega el momentazo. Como en todo en la vida, hay momentos para guardar en la memoria. La primera foto de grupo. Todos juntos, satisfechos. Tenemos que secuestrar a la secretaria de la escuela para que nos saque la foto y que estemos todos en ella. Ah, y el disparador autómatico de Rafael, que no puede faltar. Somos todos los que estamos. No sobra nadie.

Muy al fondo, se oye una voz "Vaya sardinada que liásteis en clase"...
El próximo día... Ensalada de lentejas y lomo con piña.
Saludos
Basado en hechos reales.
© Jordi&Santi
23:26
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12 comentarios:
uhmmmmmmmmmm ...
que buenooooooooo !!!!!
ñammmmmmmm ---ñammmmmmmmm
jejejejejejejejejeje
las fotos son geniales ... :)
vaya caritas de estar pasandolo en grande ...diversion..concentracion...satisfaccion..complicidad ......
ufffffffffff ...y un montón de cosas mas ..:) que envidiaaaaaaa !!!!
bsitos para tod@s !!!
Maite desde el "hoyo 6" :P jejejejej
¡Cómo me ha gustado la crónica!
(¿así mejor? :P)
Hola !! Mira que nos reímos con tus relatos,..nosotras lo vivimos en directo, pero Santi, en serio, había que poner las pasas en remojo ?? Que despiste que llevábamos, eso no lo hicimos nosotras. Ahora eso sí, nuestro pescado estaba buenísimo y seguro que igual que todos los de clase.
Nos vemos el jueves y saludos para todos.
Mª Angeles y Juani
Acaba de pasar la talibana editora para limpiar esas "entradas suprimidas por el autor", que así queda todo más limpito :P
No hace falta comentar por triplicado, veïnes, que esto no es un documento oficial :P
¡Hale! ¡A cocinar tod@s, que tenéis que hacer más platos ricos!
A la que no encuentra su sitio, GRACIAS !!!!
Es que el despiste es tan grande, que habíamos cometido un error, pero lo hemos podido solucionar con tu ayuda.
Saludos.. :)
Maite, desde tu hoy 6 que nunca he sabido qué par era...No disimules que me chivo que eres una cocinera muy competente, rápida e imaginativa :)
Talibana!!! Gracias por estar al tanto del blog. A los demás os presento a este encanto que a pesar del nick sabe perfectamente por donde anda, que me corrige y me formatea los escritos antes de subirlos al blog. Ah, por cierto, se atreve a veces a cambiarme hasta alguna palabra!! grrrrrrr :P
Lo dicho , gracias.
Veines!! Cómo va todo? que gracias por leer y hacerlo tan predispuestas a que os guste. Que sí, que nos lo pasamos genial, de eso hay que hacer publicidad, porque realmente es un grupo muy majete el que hemos juntado.
Mª Ángeles, pues sí, había que ponerlas, las pasas, pero creo que casi nadie lo hizo. Estaba rico, no? Pues entonces no era tan necesario :). Y sí, doy fe que estábais, no despistados, absolutamente fuera de control! :)
Besos
SE me olvidó comentar que tanto Maite como La que no encuentra su sitio, junto con Jordi, son mis primeros e, iba a decir feroces, pero no, porque son muy complacientes, críticos. Siempre leen lo que escribo antes de subirlo y son los encargados de darme la primera colleja :).
De nah, tt!! A mandar!! :P
uopssss...
cuantos halagos !!!!
jejejejej ... ( habra que cocinar para compensar ..:P)
muchisimas gracias ...!!!! :)
nada de collejas ..jejejej
lo haces tan bien que jamas las mereces :P
uisssssssssss...
se me olvidaba ..
si no me equivoco y el experto me informa correctamente ,jejejej :P
el "hoyo 6" es par 4
:P (ch)
Como me gusta ir los jueves a la clase... que a gusto me siento.. y lo que aprendo... pero ¿porque no me salen despues los platos en casa igual que en la clase?
Buena pregunta, Jorge! Bueno, aunque no te sirva de consuelo, a mi me ha pasado lo mismo. Pero eso sí, buenos también estaban eh. Aunque sólo he repetido con el lomo y las albóndigas.
Saludos!!
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